Un anillo con una radiante piedra puede decir muchas descripciones de la persona que lo lleva; elegancia, categoría y buen estilo.
¿Cuál es tu piedra preciosa?

La gema es evaluada principalmente por su belleza y perfección. De hecho, la apariencia es lo más importante. La belleza también debe ser duradera; si una gema es dañada de alguna manera, pierde su valor instantáneamente. Las características que hacen a una piedra hermosa son su color, un fenómeno óptico inusual, una incrustación como con un fósil, su rareza y, algunas veces, la forma peculiar del cristal.
Tradicionalmente, las gemas eran divididas en dos grandes grupos: las piedras preciosas y las piedras semipreciosas, sin más. Se consideraban preciosas las cuatro principales gemas: Diamante, Rubí, Zafiro y Esmeralda
Las piedras no son más que energías concentradas, ellas actúan a través de sus vibraciones y sus colores. Cada piedra tiene una vibración, color y significado especifica la cual, puede ser transmitida a la propia vibración humana.
Tanto conmociones como los colores pueden tener un efecto muy poderoso sobre las emociones. Combinados, ellos pueden ayudarnos a obtener lo que deseamos, desde aumentar nuestro poder personal hasta influir sobre otras personas.
Es necesario ser responsable cuando se trabaja con piedras, porque estaremos utilizando nada menos que el inmenso poder de Nuestra Madre Tierra. Las piedras actúan en solo de ser sostenida en las manos o siendo ubicadas en puntos particulares. El efecto es inmenso cuando son usadas en colgantes o collares. Al colocarla en algún lugar de la habitación las piedras pueden esparcir sus vibraciones sobre todo el ambiente.





