Mañana, en la ciudad de Nueva York (EEUU), se llevará a cabo una subasta en la casa Christie’s, donde el objeto de mayor valor (monetario e histórico) que será subastado van a ser dos pistolas que le regalaron al libertador, Simón Bolívar, luego de asumir la presidencia de la Gran Colombia. Ambas armas tendrán un precio que puede oscilar entre 1,5 millones y 2,5 millones de dólares.
El armero encargado de hacer estas espectaculares pistolas fue el francés Nicolás Buttet, que tenía sus talleres en Versalles, antigua capital del reino de Francia. Para la época, Buttet era célebre por haber diseñado pistolas para el rey Luis XVI y para el emperador Napoleón Bonaparte.
Las pistolas lucen unos hombres de plata degollando a una pareja de centauros armados. Abajo, el rostro sin expresión de una mujer les da paso a un escudo de armas y a un ángel con el pecho desnudo. Todo está forjado en plata y cubierto de una seguidilla de escamas de madera que rematan en un cañón y en la imagen de un hombre de barba, al estilo griego.
En el libro Iconografía del Libertador, de Enrique Uribe White, dice que las pistolas fueron un regalo del marqués de Lafayette, el oficial francés que fue clave en la derrota de Gran Bretaña en la Revolución estadounidense.
“Él era el centro de atención del mundo (Bolívar), porque para 1825 ya había conseguido la libertad de cinco países del continente en la batalla de Ayacucho (1824). Habían terminado las batallas y se dedicó a construir la idea del Congreso de Panamá (1826), donde propuso la unión de América del Sur en una confederación de Estados”, explica el general (r) José Roberto Ibáñez, miembro de la Academia de Historia de Colombia.
¿Será que el Gobierno está interesado en comprar las pistolas?
Las dos pistolas del Libertador que serán subastadas no son las únicas que han entrado en oferta. En el 2004, Christie’s vendió en 1,6 millones de dólares otro par de pistolas de Simón Bolívar hechas también por el francés Buttet. El comprador fue Wilmer Ruperti, el dueño de la naviera Global Ship Management y contratista de PDVSA.
Los medios registraron que Ruperti las entregó en el 2012 al entonces presidente Hugo Chávez. “Me llegó como una donación, no para mí, sino para la República”, expresó Chávez cuando le dieron las armas.
En 1988, un lote de medallas, vajillas y cubiertos del libertador fue vendido por descendientes de Bolívar al Banco Central de Venezuela (BCV). La familia había acudido a Christie’s para venderlo, pero el Gobierno del presidente Jaime Lusinchi negoció los objetos por un valor de 2,9 millones de dólares.



