El estrés crónico se ha convertido en uno de los principales retos para la salud pública, al estar asociado con múltiples enfermedades que afectan tanto el bienestar físico como emocional. Especialistas advierten que este estado prolongado de tensión puede alterar el funcionamiento del organismo y aumentar el riesgo de desarrollar patologías de diversa índole.
De acuerdo con el doctor José González Urdaneta, cardiólogo del Grupo Médico Santa Paula (GMSP), uno de los efectos más preocupantes del estrés sostenido es la elevación constante de hormonas como el cortisol y la adrenalina.
“Esta activación prolongada genera un entorno inflamatorio que debilita el sistema inmunológico, disminuyendo la capacidad del organismo para defenderse de infecciones”, explicó.
Este tipo de estrés puede mantenerse durante semanas o incluso meses, generalmente asociado a factores laborales, económicos o familiares. Según el especialista, hasta el 70% de los diagnósticos iniciales de ciertas enfermedades podrían estar relacionados con estados de tensión persistente, lo que lo convierte en un factor desencadenante clave de trastornos cardiovasculares y metabólicos.
Señales de alerta que no deben ignorarse
Aunque el estrés agudo forma parte de la vida cotidiana, su permanencia en el tiempo puede generar síntomas que requieren atención médica. Entre los más frecuentes destacan dolores de cabeza, fatiga constante, molestias musculares e infecciones respiratorias recurrentes.
También pueden presentarse palpitaciones, hipertensión arterial y episodios de taquicardia. En casos más severos, el estrés crónico puede derivar en ataques de pánico, cuyos síntomas —como dolor en el pecho, sudoración, mareos y dificultad para respirar— suelen confundirse con eventos cardíacos.
Enfermedades asociadas al estrés prolongado
Diversos estudios han comprobado la relación del estrés crónico con afecciones como hipertensión arterial, arritmias, infarto de miocardio y diabetes tipo II. Asimismo, se vincula con trastornos digestivos como el síndrome de colon irritable, así como con enfermedades dermatológicas, entre ellas urticaria, alopecia areata y herpes zóster.
A largo plazo, los especialistas también advierten una posible conexión con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson, lo que refuerza la importancia de su diagnóstico y control oportuno.
Diagnóstico y atención especializada
Frente a este panorama, el Grupo Médico Santa Paula ofrece un enfoque integral a través de su Servicio de Cardiología, donde un equipo multidisciplinario evalúa tanto los síntomas físicos como los factores subyacentes del estrés.
La institución incorpora además herramientas de medicina avanzada mediante su Laboratorio de Precisión, que permite medir el impacto bioquímico del estrés a través de biomarcadores en sangre, como los niveles de cortisol y DHEA. Este análisis facilita un diagnóstico más preciso y la aplicación de tratamientos personalizados.
Adicionalmente, el centro cuenta con tecnología especializada para la realización de estudios cardiovasculares, entre ellos electrocardiogramas, monitoreo ambulatorio de presión arterial, Holter, ecocardiogramas y pruebas de esfuerzo, entre otros.
Gracias a la integración de sus servicios de cardiología, hemodinamia y cirugía cardiovascular, el GMSP garantiza una atención completa en un mismo lugar, respaldada por estándares de calidad y tecnología de vanguardia.
– Aquí te dejamos unos tips y consejos para que el estrés no te gane:
Con el respaldo de Keralty, el grupo médico reafirma su compromiso con la innovación y el acceso a servicios de salud confiables, orientados a mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Para más información, los interesados pueden comunicarse a través del 0500 CUIDATE (2843283), los números (0212) 9176200 o vía WhatsApp al 0412, 0422, 0414 y 0424 CLINICA (2546422). También está disponible su página web www.grupomedicosp.com y sus redes sociales como @grupomedicosp.
Con información de Nota de Prensa




