El crecimiento acelerado de la Inteligencia Artificial (IA) y la economía digital está transformando el sector de las telecomunicaciones, posicionando la conectividad como un eje estratégico para el desarrollo empresarial en 2026.
Cifras recientes apuntan a una expansión global del sector superior al 7% durante 2025, impulsada en gran medida por el despliegue de infraestructura de fibra óptica. En el país, esta red alcanza más de 233 mil kilómetros, de los cuales más de 40 mil corresponden a conexiones directas al hogar, lo que ha permitido incorporar cerca de 2,8 millones de nuevos usuarios de internet fijo.
Además, la digitalización ha impactado el ámbito público, con más de 16 mil centros educativos conectados, fortaleciendo así las bases tecnológicas para sectores clave como la salud, la educación y las comunicaciones comunitarias.
El reto energético de la transformación digital
El auge de la IA y los servicios digitales también ha traído consigo un desafío importante: el aumento en la demanda energética. El crecimiento de los centros de datos, fundamentales para el procesamiento y almacenamiento de información, ha elevado la necesidad de sistemas de respaldo eléctrico.
Actualmente, estas infraestructuras requieren entre 8 y 10 megavatios (MW) de los 16 MW estimados a nivel nacional, evidenciando el peso que tiene la continuidad energética en el funcionamiento del ecosistema digital.
Esta capacidad resulta esencial para garantizar operaciones ininterrumpidas en sectores críticos como la banca y las telecomunicaciones, que dependen de una conectividad estable para sostener sus servicios.
Infraestructura crítica para la continuidad operativa
Frente a este panorama, especialistas destacan la importancia de invertir en soluciones que aseguren la estabilidad eléctrica. El ingeniero Luis Makencie, gerente de Ventas e Ingeniería de Corporación Solsica, subraya que el entorno actual exige sistemas confiables que respalden la operación continua de las empresas.
“La mayoría de las compañías en Venezuela requieren un suministro eléctrico constante y seguro”, afirma. En ese sentido, tecnologías como sistemas de puesta a tierra, plantas eléctricas, bancos de baterías y equipos UPS de última generación se convierten en piezas fundamentales para sostener la infraestructura digital.
Estos elementos permiten que radiobases y centros de datos operen bajo estándares internacionales, fortaleciendo la resiliencia de las redes y preparando al país para los desafíos tecnológicos del futuro.
Con una trayectoria consolidada, Solsica ha logrado posicionarse como un aliado estratégico para sectores como telecomunicaciones, alimentos y finanzas, donde la continuidad operativa es esencial. Este crecimiento también se refleja en una mayor demanda por parte de empresas y emprendimientos que reconocen la infraestructura tecnológica como una inversión clave para su desarrollo.
Para más información puedes visitar www.solsica.com o seguir sus redes sociales en @corporacionsolsica.
Con información de Nota de Prensa





