En el ámbito de la salud colorrectal, uno de los errores más frecuentes sigue siendo confundir diversas patologías con hemorroides. Aunque comparten síntomas similares, esta equivocación puede retrasar diagnósticos clave y comprometer la salud de los pacientes. Por ello, especialistas insisten en la importancia de acudir a evaluación médica ante cualquier anomalía.
El doctor Marco Sorgi, coloproctólogo del Grupo Médico Santa Paula (GMSP), advierte que signos como sangrado, dolor, picazón o secreción anal no son exclusivos de las hemorroides. De hecho, entre el 30 % y el 45 % de los pacientes que acuden a consulta con esta sospecha reciben un diagnóstico distinto tras una evaluación especializada.
El peligro del autodiagnóstico
La tendencia a minimizar los síntomas o asumir que se trata de una afección común puede resultar riesgosa. Según el especialista, entre las patologías que suelen confundirse con hemorroides destacan la trombosis hemorroidal externa, abscesos, fisuras y fístulas anales.
No obstante, también pueden ocultarse condiciones más complejas como prolapso rectal, infecciones por VPH (condilomas), enfermedades dermatológicas perianales o, en escenarios más graves, sepsis anorrectal y cáncer de ano o de recto.
Señales de alerta que no deben ignorarse
Uno de los errores más críticos es atribuir cualquier sangrado anal a hemorroides, especialmente en personas mayores de 40 años. En este sentido, el doctor Sorgi detalla algunas diferencias clave que pueden orientar al paciente:
- Sangrado de origen hemorroidal: suele ser rojo brillante, escaso, indoloro y asociado directamente al momento de evacuar.
- Signos de alarma: sangre oscura o mezclada con las heces, sangrado persistente, dolor continuo, secreciones o moco, así como pérdida de peso o cambios en el hábito intestinal.
Estos últimos síntomas pueden estar relacionados con patologías de mayor gravedad, incluyendo enfermedades oncológicas.
El especialista recomienda no prolongar la consulta médica más allá de dos semanas ante síntomas persistentes. En casos de sangrado abundante, dolor intenso, fiebre, secreción purulenta o presencia de masas, la atención debe ser inmediata.
Diagnóstico temprano: clave para la prevención
El cáncer colorrectal figura entre las enfermedades con mayor incidencia a nivel mundial, por lo que la detección precoz es fundamental. Se recomienda que hombres y mujeres a partir de los 45 años se realicen estudios como la colonoscopia, incluso en ausencia de síntomas.
En personas con antecedentes familiares, enfermedades intestinales o factores de riesgo, estos controles deben iniciarse a edades más tempranas. Para pacientes jóvenes sin antecedentes, entre los 25 y 35 años, puede considerarse la rectosigmoidoscopia como método de evaluación preventiva.
Atención integral y especializada
El Grupo Médico Santa Paula, en alianza con su Servicio de Coloproctología, dispone de una plataforma integral para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades anorrectales y colorrectales.
De acuerdo con el doctor Sorgi, el centro ofrece consultas especializadas, estudios diagnósticos completos y procedimientos como colonoscopias, además de tratamientos quirúrgicos modernos para afecciones como hemorroides, fístulas, prolapsos y tumores.
La institución también cuenta con un enfoque multidisciplinario que integra áreas como gastroenterología, radiología, anatomía patológica y oncología, lo que permite abordar cada caso de manera personalizada.
Respaldado por Keralty, el GMSP reafirma su compromiso con la calidad asistencial, facilitando el acceso a tecnología médica avanzada y atención especializada para la población.
Para más información puedes seguirlos en sus redes sociales como @grupomedicosp. Para citas o consultas, los interesados pueden comunicarse a través del 0500 CUIDATE (2843283), el (0212) 9176200, o vía WhatsApp por los números asociados a CLÍNICA (2546422).
Con información de Nota de Prensa





